¿La vejiga, tu aliada o tu enemiga?

La vejiga es un órgano del cuerpo que se ocupa de almacenar la orina y de generar su salida. Es un órgano en el que no pensamos comúnmente, así que cuando enferma no entendemos qué le pasa. Se desordena, empezamos a orinar mucho (polaquiuria o nocturia), o a presentar síntomas como la cistitis. Y la odiamos. Se convierte entonces en un atentado para nuestra tranquilidad, como si el propio cuerpo nos quisiera atacar —al menos así lo interpretamos inicialmente—. Me atrevo a hablar por todas, porque lo he sentido, lo he leído y lo he escuchado de muchas de ustedes: no saben qué hacer con ello, están desesperanzadas, incluso con ideas de acabar con sus propias vidas.

Teniendo en cuenta que la medicina no siempre se compromete a curar como tal los diferentes diagnósticos asociados a nivel ginecológico, urológico, neurológico o gastroenterológico, es importante saber cómo tratarla desde tu interior, y saber que solo tú tienes en tus manos la solución.

Tus órganos son tus amigos

Si pudiéramos entender la complejidad de cómo nuestro cuerpo responde de manera tan automática y ordenada, nos quedaríamos sorprendidas ante tanta magnificencia. Es tan magnífico que ni siquiera necesitamos pensar en ninguno de estos procesos; por eso tenemos todo el tiempo para ocuparnos de nuestra vida, generalmente enfocada en lo de afuera, sin percatarnos de cómo lastimamos al cuerpo: con lo que comemos, con nuestro estrés, con nuestra dificultad para resolver los problemas, con traumas que se quedaron sin ser vistos ni resueltos, con emociones que se estancan en lugares que terminan por manifestar toda el miedo que hay a nuestro alrededor.

Me gusta la palabra coherencia para señalar que el cómo piensas, sientes y actúas puede verse muchas veces contradictorio, llevando finalmente a que tu cuerpo lea ese desorden y termine por manifestarlo.

Lo que dice la mirada de la neurociencia

«La vejiga es el recipiente en el que la orina, es decir, todas las sustancias desechadas por los riñones, espera poder salir del cuerpo. La presión que provoca la orina acumulada impulsa a la evacuación, la cual produce un alivio. Todos sabemos por experiencia que muchas veces las ganas de orinar están relacionadas con determinadas situaciones. Siempre son situaciones en las que el individuo se encuentra bajo presión psíquica, ya sea un examen, un tratamiento o condiciones similares que generan ansiedad o tensión. La presión, experimentada primero en el plano psíquico, pasa al plano físico y se manifiesta en la vejiga.»

En psicoterapia se debe tener en cuenta este aspecto, que tomo de los autores que se han dedicado a profundizar en toda la trama emocional detrás de un síntoma: Wilhelm Reich, John Sarno y Howard Schubiner.

Por tanto, vale la pena el tiempo que dedicamos, cuando enfermamos, a descubrir qué hay detrás de esa enfermedad. No es posible curar el cuerpo sin antes ocuparte de tu alma y tus emociones. Esto es una sabiduría antigua, pero que poco se ha aplicado a la hora de generar procesos de sanación en nuestra medicina occidental.

El territorio que no defendemos

Estos autores señalan que la vejiga está asociada a la incapacidad de deshacerse de un tema, a pesar de la presión. En todos estos síntomas hay que recordar que las sustancias —o, en su caso, los temas que hay que dejar correr— ya están pasados y no representan más que lastre.

Dejar correr, dejar ir, soltar este pasado que cargamos tan pesado. Para ello es necesario que te hagas estas preguntas:

  1. ¿A qué cosas me aferro, a pesar de que están superadas y esperando ser evacuadas?
  2. ¿Qué hace que yo misma me someta a presión y la proyecte sobre otros (un examen, el jefe)?
  3. ¿Qué temas ya superados tengo que dejar correr?
  4. ¿Por qué lloro?

Tus respuestas pueden estar asociadas a otros contextos o «territorios»: tu casa, tu carro, tu tiempo, tus amigas, tus hijos, tu sueldo, tu trabajo, tu dinero, tus mascotas, tus rutinas, tus horarios, tu oficina, tu cocina, tu pareja. El mensaje detrás suele ser: no puedo defender mi territorio, no puedo organizar ese territorio, alguien invade mi territorio, alguien ha movido de lugar mi territorio. El territorio es eso que consideras tuyo, propio.

Entender el conflicto puede hacer que esa enfermedad que odias tanto, y ese órgano que tanto te molesta, se conviertan ahora en tu aliada: ella solo te está informando que algo ha sucedido y no anda bien.

Verás cómo todo pasa. Esto no es para siempre.

Varios estudios coinciden en algo central: la cistitis intersticial no siempre nace en la vejiga, muchas veces nace en el cerebro que percibe peligro de forma sostenida, lo que se conoce como modelo El modelo «top-down», de arriba hacia abajo.  Cuando vivimos estrés o trauma sin resolver, el sistema de alarma del cuerpo (hormonas del estrés, sistema nervioso autónomo, sistema inmune) se queda encendido, y eso termina desordenando el tejido de la vejiga, lo cual termina generando un bucle entre dolor y miedo, sin necesidad de infección activa. 

Una revisión sobre trauma y salud mental en cistitis intersticial describe un mecanismo muy concreto: una respuesta de estrés disfuncional en un sistema nervioso central sensibilizado puede generar una percepción aberrante del dolor, contribuyendo a trastornos 

Y un estudio de 2025, con más de 118 millones de historias clínicas, encontró que ciertos problemas de salud en la infancia aumentan el riesgo de desarrollar cistitis intersticial años después — confirmando que esto se gesta mucho antes de que aparezcan los síntomas.

La imagen que mejor lo resume: el sistema nervioso, entrenado para detectar peligro, a veces se queda «atascado» en alerta, aunque la amenaza ya pasó — y por eso algunas pacientes resultan más sensibles al dolor incluso en partes del cuerpo que no tienen nada que ver con la vejiga. No es la vejiga la dañada: es todo el sistema nervioso calibrado para ver peligro en todas partes.

La clave está en:

  • Deshacerte de algo que cargas emocionalmente. 
  • Poner límites a la invasión que sientes de otros en tu vida.
  • Hacer un entramiento para informarle a tu sistema nervioso que estas a salvo.

Atrévete a ver más allá, a saber que dentro de tu corazón está la solución, que las heridas abiertas son solo la oportunidad para que entre la luz; cúbrelas con tu amor. El cuerpo es tan sabio que, una vez lo hagas, esa presión, ese dolor, irán desapareciendo.

Hazte aliada de tu vejiga

Háblale lindo, háblate lindo. Reclama tu derecho a sentir el placer de vivir, cuida más tu cuerpo sin olvidar este aspecto tan importante. Vive tranquila, la vida solo está para disfrutarse: empieza desde ya, no cuando los síntomas se vayan. La clave para sanar es al revés: primero te encargas de construir esta paz, y luego el cuerpo sano. Sí, lo sé, es lo más difícil que te puede pasar —lo sentí en mi propio cuerpo y no paraba de llorar días enteros—, pero si no hubiese sido tan incómodo, no habría podido ver ni ser lo que soy ahora.

Enseña a tu cuerpo cómo te quieres sentir: piensa, siente y actúa como si ya estuvieras sana. No le des más excusas a la vida, no te estanques en la enfermedad, visualiza tus sueños y ve por ellos. Hazte experta en lo que sabes hacer, desarrolla tu creatividad, dedícate a lo que te gusta y te apasiona, y si aun no lo encuentras empieza por empezar esa búsqueda.

 

Fuentes de la investigación reciente citada

 

Sobre el modelo cerebro-amenaza-vejiga

  1. Westropp, J. L., Stella, J. L., & Buffington, C. A. T. (2024). Interstitial cystitis—an imbalance of risk and protective factors? Frontiers in Pain Research, 5, 1405488. https://doi.org/10.3389/fpain.2024.1405488
  2. Twiss, C., Kilpatrick, L., Craske, M., Buffington, C. A., Ornitz, E., Rodríguez, L. V., Mayer, E. A., & Naliboff, B. D. (2009). Increased startle responses in interstitial cystitis: Evidence for central hyperresponsiveness to visceral related threat. The Journal of Urology, 181(5), 2127–2133. https://doi.org/10.1016/j.juro.2009.01.025

Sobre trauma, eje vejiga-intestino-cerebro y CRF/mastocitos

  1. Bendrick, T. R., Sitenga, G. L., Booth, C., Sacco, M. P., Erie, C., Anderson, D. J., Kaye, A. D., & Urits, I. (2022). The implications of mental health and trauma in interstitial cystitis. Health Psychology Research, 10(4). https://doi.org/10.52965/001c.40321

Sobre trauma temprano y sensibilización del sistema nervioso central

  1. Janata, J., Daneshgari, F., Buffington, C. A., Chelimsky, G., Louttit, M., Zhang, R., & Chelimsky, T. (2013). Evidence for central sensitization in bladder pain syndrome from the ICEPAC trial: Preliminary psychometric findings. Neurology, 80(7 Supplement), P05.126.

 

Comprométete ahora. Esto es fundamental.

Con amor, Julie Bastidas, Psicóloga Clinica.

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